Energía

Bolivia dispone de variedad de fuentes energéticas como la hidráulica, de la cual exporta a países vecinos como Perú, Brasil y próximamente Chile. Existen también instalaciones de captación de energía solar y eólica, aunque en menor medida que la primera.

El país cuenta con la segunda mayor cuenca de gas natural libre del mundo, después de Venezuela, con un total de 49,7 trillones de pies cúbicos a finales del año 2005, con 26,7 probados y 22 probables, valoradas en unos 150.000 millones de dólares.

Bolivia produce hasta 35 millones de metros cúbicos diarios de gas, que exporta casi totalmente a Brasil y a Argentina, y se ha comprometido ya a bombear a partir del 2010 otros 20 millones de metros cúbicos al mercado argentino.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene prevista también una provisión de al menos ocho millones de metros cúbicos de gas para el complejo siderúrgico El Mutún, en el extremo sudoriental del país, al tiempo que procura abrir los mercados de Paraguay y Uruguay.

Se estima que el relevamiento en los próximos años aumentará las disponibilidades a aproximadamente 200 o 300 trillones de pies cúbicos, lo que ubicará al país en el primer lugar, con la ventaja adicional de que el gas boliviano está libre de líquidos.

La actividad gasífera es la principal fuente de divisas en la economía boliviana, ya que se exporta principalmente a la Argentina y Brasil, teniendo con este último un contrato de venta por 30 millones de pies cúbicos diarios durante 20 años; además de esto Bolivia posee el mayor yacimiento de litio de todo el mundo, situado en el Salar de Uyuni, la mayor planicie de sal del planeta.

Transportes y comunicaciones


El territorio de Bolivia está comunicado por varios medios de transporte:

El Aéreo con más de catorce aeropuertos internacionales como el de Santa Cruz, llamado Viru Viru Internacional el más importante del país, el Aeropuerto Internacional Jorge Wilstermann de Cochabamba, y el Aeropuerto Internacional El Alto de La Paz, además de los 1.072 aeropuertos situados en las localidades más importantes del país.

El fluvial con más de 14.000 km de ríos navegables y una serie de puertos marítimos situados en los diversos países con los que tiene convenios de navegación, como Perú y Chile en el Océano Pacífico, y Argentina, Brasil y Paraguay con la hidrovía Paraguay-Paraná con salida al Océano Atlántico.

El terrestre con más de 49.900 km de carreteras y alrededor de 4.600 km pavimentados formada por varías rutas nacionales, el resto de carreteras es de grava o tierra. Además cuenta con un ramal de la carretera panamericana que cruza todo el altiplano conectándose así con los países limítrofes. Cuenta asimismo con un sistema ferroviario dividido en dos redes: la Red Oriental con 1.222 km, que se conecta con Brasil y Argentina y la Red Occidental con 2.318 km de longitud, que une al país con Perú y Chile.

Reservas internacionales

Las reservas internacionales netas de Bolivia alcanzan los 6.100 millones de dólares (3.951 millones de euros) en los primeros meses de 2008, lo que supone un hito histórico, también supone una variación con respecto a 2007 de 2.692 millones de dólares (1.744 millones de euros), en los primeros meses de este año, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB) Las reservas en 2005 alcanzaron los 1.714 millones de dólares (1.288,5 millones de euros) y en 2004 se quedaron en 1.123 millones de dólares (844,2 millones de euros). Esta evaluación positiva en las reservas netas indican que Bolivia asciende notablemente en la calificación crediticia en el panorama internacional.

Importaciones


Las importaciones en términos CIF totalizaron en 2.809 millones de dólares, monto mayor en 20,3% con relación a la gestión pasada, según el Instituto Nacional de Estadística de Bolivia (INE).

Se registraron aumentos en las importaciones de bienes intermedios (14,2%), de capital (29,5%) y consumo (26,1%) El incremento en las compras de bienes intermedios se originó en la adquisición de insumos con destino a la industria y construcción, que se asocia a mayores niveles de actividad económica en estos sectores.

Asimismo, la importación de combustibles (diésel, queroseno y lubricantes) se incrementó en la gestión dada la necesidad de abastecer el mercado interno sobre todo el destinado al sector agroindustrial.

La mayor importación de bienes de capital estuvo relacionada al dinamismo de la industria nacional, aunque también destacó la importación de equipo de transporte.

Finalmente, el aumento en la importación de bienes de consumo se originó en mayores importaciones de bienes duraderos. Consecuencia del entorno internacional favorable, los términos de intercambio mejoraron en 21,9%, resultado del significativo aumento en los precios de las exportaciones respecto a los de importaciones.

Exportaciones

Las exportaciones de Bolivia en el 2006 crecieron un 43,88 por ciento respecto al año precedente y alcanzaron un valor récord de 4.069 millones de dólares y las importaciones de 2.809 millones de dólares, según Instituto Nacional de Estadística de Bolivia (INE).

El crecimiento global frente a la cifra del 2005, año en el que las ventas de Bolivia al exterior sumaron 2.868 millones de dólares, se explica por el incremento en el sector de la minería en 126 %, de los hidrocarburos en 43,4 por ciento y de la manufactura en 17,2 por ciento. La exportación de gas y petróleo en 2006 supuso para el país un total de 2.059 millones de dólares; la de manufacturas, 1.108 millones; de minerales 792 millones y la de productos de ganadería y agrícolas 159 millones de dólares.

Según el reporte oficial, los envíos de gas natural a Brasil y Argentina produjeron ingresos por 1.391 millones de dólares y por 280 millones, respectivamente, durante la gestión 2006. La exportación de soja o productos derivados a Venezuela generó 175 millones de dólares; a Colombia, 114 millones y a Perú, 39 millones.

Brasil sigue siendo el principal destino de las exportaciones bolivianas con un valor de 1.562 millones de dólares, seguido de Japón, 378 millones; Argentina, 371 millones; Estados Unidos, 355 millones, Perú, 232 millones y Suiza 210 millones.

Por bloques económicos, la venta de mercancías desde Bolivia al Mercosur se situó en 2.158 millones de dólares; al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta) en 424 millones de dólares y a la Comunidad Andina (CAN) en 397 millones.

Economía

La economía boliviana se basa principalmente en la minería, la industria del petróleo y del gas natural, la industria agropecuaria, cementera y la textil.

Entre las riquezas mineras del país, las mayores se concentran en los departamentos occidentales como Potosí, La Paz y Oruro, en las que se encuentran el estaño (cuarto productor mundial), plata, cobre, tungsteno, antimonio, zinc, etc. En las regiones orientales tropicales, principalmente en los departamentos de Santa Cruz y Beni, se encuentran los yacimientos más importantes de hierro y oro (cerro San Simon). Importantes también las gemas como la Bolivianita, Ayoreita, Anahita, Amatista y Milenium procedentes siempre de las tierras bajas tropicales.

La producción de hidrocarburos está concentrada en la faja preandina correspondientes principalmente a los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija.

La producción de petróleo (unos 11,25 millones de barriles en los primeros nueve meses de 2006), abastece el mercado nacional mientras que la de gas natural es exportada a Brasil y a Argentina[18] dado el escaso e ineficiente sistema de distribución domiciliaria e industrial de gas en Bolivia, en los primeros nueve meses del 2006 se produjeron unos 357,9 millones de pies cúbicos diarios de gas natural.

La producción agrícola y pecuaria ha adquirido mayor importancia en las últimas décadas principalmente en las regiones orientales tropicales.

La agricultura andina queda fundamentalmente relacionada con el autoconsumo o el abastecimiento interno. En las regiones andinas se produce principalmente: maíz, trigo, papa y otros tubérculos, cebada, quinua, hortalizas, etc. La cría de ganado bovino es reducida, la cría de ganado autóctono es mayor, constituida por camélidos como es el caso de la (alpaca) de la cual se extrae lana para la fabricación textil, por las cualidades de finura y resistencia de su fibra.

Las regiones orientales tropicales son las áreas de la expansión agrícola boliviana. Actualmente el rubro agroindustrial ha adquirido gran importancia en la economía nacional. Para el consumo interno así como para la exportación se produce: arroz, soya el octavo productor mundial con 1,7 millones de toneladas, sorgo, caña de azúcar, girasol, tabaco, maíz, yuca, cacao, café, coca, etc. Los productos agroindustriales, aun generando grandes dividendos, han provocados graves daños a los ecosistemas, principalmente a los bosques tropicales.

En lo pecuario la cría de ganado bovino y porcino, así como la de animales menores, tiene gran importancia económica. Bolivia es el tercer productor de hoja de coca del mundo, la que es ancestralmente usada de manera tradicional, ritual y medicinal, aunque una parte de la producción es usada ilegalmente para la fabricación de cocaína.

Clima

En Bolivia se pueden encontrar todos los climas, desde el tropical en Los Llanos, hasta el polar en las altas cordilleras de los Andes. Además de la variabilidad de las condiciones climatológicas, muchos lugares del país presentan climas irregulares a lo largo del año con variaciones grandes e imprevisibles.

Las condiciones climáticas del país están determinadas por una combinación de factores entre los cuales los más importantes son la posición geoastronómica, la latitud, la proximidad al trópico, la altitud, la variedad de relieves, la circulación de los vientos alisios, los surazos y el fenómeno del Niño.
La estación de lluvias en el país abarca de noviembre a marzo. Estos factores modifican la temperatura, las precipitaciones, la humedad, el viento, la presión atmosférica, la evaporación y la evapotranspiración, dando lugar a climas diferentes en todo el ámbito nacional.

Aunque Bolivia se encuentra dentro de latitudes tropicales, las condiciones climáticas varían drásticamente del tropical en las tierras bajas al polar en las partes más altas de los Andes.

Las temperaturas dependen sobre todo de la elevación y demuestran poca variación estacional. En la mayoría de los lugares, la precipitación es más elevada durante el verano meridional del hemisferio, y la cantidad anual tienden a disminuir de norte a sur.

Las áreas norteñas de los llanos tienen un clima húmedo tropical con temperaturas altas a lo largo de todo el año, con una humedad alta y precipitación alta. La temperatura tiene un promedio de 30 °C todo el año en la mayoría de los lugares. Los vientos provenientes de la cuenca del amazonas traen lluvias significativas, esta lluvia cae a menudo con truenos, acompañados a veces por los vientos de fuertes granizos. Las áreas centrales del los llanos tienen un clima húmedo y seco tropical.
A partir de octubre y abril, los vientos secos con dirección nor-oeste predominan, y el tiempo se vuelve caliente, húmedo y lluvioso. Sin embargo a partir de mayo y septiembre, estos vientos secos producen una precipitación mínima. Durante esta estación, los días claros y las noches despejadas permiten que las temperaturas en el día sean altas y bajas en la noche. Las incursiones ocasionales de vientos fuertes del sur, llamadas los surazos, pueden alcanzar esta región durante invierno y traer las temperaturas frescas por varios días.

El Chaco tiene un clima semitropical, semiárido. Los vientos nororientales traen la lluvia y la humedad a partir de enero; los otros meses son secos con días calurosos y noches frescas. La temperatura máxima registrada en Bolivia fue de 47 °C y se produjo en esta zona. Los surazos también afectan al Chaco; su llegada se avista generalmente por una línea chubascos. Las temperaturas y las cantidades de precipitación en áreas de montaña varían considerablemente.

Los Yungas, donde los vientos nororientales húmedos son empujados hacia las montañas, hacen que esta zona sea más húmedas y lluviosa, recibiendo hasta 152 centímetros anuales. Los valles que están dentro de la Cordillera Oriental tienen temperaturas suaves y las cantidades de precipitación son moderadas con un promedio de 640 a 760 mm anuales. Las temperaturas caen con el aumento de la altura, sin embargo las nevadas son posibles en elevaciones que oscilan entre los 2.000 msnm, la nieve permanente se encuentra por encima de los 4.600 msnm. Las zonas a partir de los 5.500 msnm tienen un clima polar, con zonas de glaciar. Los picos de la Cordillera Occidental se convierten en desiertos fríos y altos por los vientos fuertes.

El Altiplano, que también es barrido por los vientos fuertes y fríos, tiene un clima árido-frío, con diferencias agudas en la temperatura diaria y las cantidades de precipitación que disminuyen de norte a sur. La temperatura media durante el día se encuentra entre los 15 a 20 °C, pero con el verano tropical y el sol las temperaturas pueden llegar a 27 °C. Sin embargo justo después de anochecer el aire conserva poco calor, en la noche las temperaturas caen drásticamente y se sitúan justo por encima de cero grados. El lago Titicaca ejerce una influencia de moderación, pero solo la iguala en sus orillas, las heladas ocurren casi cada mes, y la nieve no es infrecuente